Hay días en los que sin ningún motivo te derrumbas y no sabes muy bien por que, te pones a pensar en tu vida, en todo lo que has hecho, de lo que te has arrepentido, de las cosas que no has podido terminar o empezar y aun te pones peor porque te das cuenta de que has perdido muchas cosas que necesitabas, que te has arrepentido demasiado por otras y que hay algunas que desearías poder emprender pero que ya las ves demasiado perdidas. Solo queda la esperanza de pensar que al final del camino siempre hay algo mejor, que lo que ayer te hizo llorar mañana te hará reír y que la llama se volverá a encender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario